Imparables (4-2)

Imparables (4-2)

El Alba ofreció al Carlos Belmonte una nueva tarde de emoción y gloria en la que consiguió mucho más que un triunfo. Los de Ramis ganaron a la UD Las Palmas en un día en el que superaron la barrera de los mil goles en la categoría de plata del fútbol español y a su vez lograron mantener la imbatibilidad de su templo durante más de un año.

El encuentro no pudo empezar de manera más trepidante. A los siete minutos el equipo local tuvo un córner a su favor que, tras una jugada de estrategia magistralmente ejecutada, acabó con un gran centro de Susaeta rematado en último instancia por Bela. En la siguiente jugada, cuando la afición del Alba aún celebraba el tanto de su equipo, Rubén Castro hizo gala de su olfato goleador y puso de nuevo las tablas en el electrónico.

Pero la reacción del Alba a ese gol no pudo ser mejor ni en tiempo ni en forma. En el minuto 9, Eugeni culminó con un toque de crack un vertiginoso contraataque albacetista. El catalán hacía así el gol número 1.000 del Alba en Liga 1|2|3.

Ni diez minutos y el partido ya tenía tres goles. Aunque eso no hizo frenar a ninguno de los dos equipos, que seguían llegando con peligro a las áreas. Así, al poco de sobrepasar la media hora de juego, la UD Las Palmas empató de nuevo por medio de Eric, que con un cabezazo establecía la igualada. Pero como si fuera un dulce dejá vu, los nuestros volvieron a responder a un gol de los amarillos con entereza y ambición. En el minuto 36 Aleix Febas controló la pelota en zona de tres cuartos, se acomodó y sacó un derechazo que entró como una exhalación en las mallas canarias.

La segunda parte fue más calmada en goles pero no en intensidad. De hecho, no pasaron ni tres minutos cuando Eugeni volvió a hacer gala de su enorme calidad para, con un golpeo al alcance de pocos, doblar la ventaja del Alba. Los de Ramis se mostraron insaciables y tras ese  gol vinieron un carrusel de acercamientos y ocasiones que  por poco no se tradujo en el quinto de la tarde. La afición bullía y el equipo respondía. Poco a poco, gota a gota, los albaceteños iban sellando un triunfo vital que les reafirma en puestos de ascenso directo.

Publicidad

El Rincón de Valeriano Belmonte

Publicidad

Cityplan

Publicidad

Ley de Segunda Oportunidad

Publicidad

Coníferas del Júcar (2)

Publicidad

Coníferas del Júcar

Noticias relacionadas