“Cuestiones sobre la crisis del cristianismo, I” por Jesús Millan Muñoz

“Cuestiones sobre la crisis del cristianismo, I” por Jesús Millan Muñoz

¿Quizás, el cristianismo, visto desde muchos puntos de vista, es un misterio y un enigma, es un hándicap y un hito a la humanidad y a la especie humana? ¿El cristianismo, en muchos sentidos, podemos decir o indicar que supera de algún modo o de muchos modos, la cultura humana, la inteligencia humana?

                        - Hay que plantearse que normas o mandatos son esenciales, y cuales son secundarios. En los púlpitos y en las parroquias quizás se indican muchas normas, que no son esenciales, sino que son secundarias, y éstas se toman como esenciales, y muchas prácticas que pueden ser de un tiempo o de un movimiento o de un carisma, quieren pasar como esenciales. No se distinguen muchas veces lo primario y esencial con lo secundario o terciario. O la personalidad de las jerarquías, del párroco en concreto con lo esencial del cristianismo. Ni siquiera, la adaptación de lo esencial y lo secundario o terciario a las circunstancias de cada persona, sin que por ello, disminuya la profundidad…

                        Creo que todos estos parámetros hacen crear mucha polémica, mucha debilidad, mucha interpretación incorrecta. Pondré un ejemplo, el catecismo oficial es la piedra o el fundamento, pues en muchas personas, de todos los niveles, no son conscientes, que dicho catecismo es antes, que diríamos otras explicaciones, de otras personas…

                        - Todo el mundo tiene una interpretación sobre el Nazareno, sobre el cristianismo, sea dentro del seno del cristianismo, sea fuera, sea desde una ideología y sea desde otra. Todo el mundo es el sumo pontífice y pontifica sobre el cristianismo. Y debemos aceptar, que todos, todos padecemos enormes deficiencias de conocimiento, de práctica, etc. Todos deberíamos ser más humildes y más modestos, desde los púlpitos, pero pasando por todos los grados de responsabilidad dentro de los senos eclesiásticos, hasta los fieles cristianos, de unas iglesias o confesiones u otras, hasta las personas de otras religiones, o los ateos o agnósticos…

                        - Si el cristianismo disminuye ostensiblemente en el mundo, creo que el mundo tendrá más sufrimiento, habrá más incertidumbres, y creo que existirá menos humanidad y humanismo… Porque el cristianismo es un gran foco de humanización y moralización y divinización del ser humano. Es una gran estructura teórico y práctica de humanización y moralización del mismo ser humano. Se sea ateo o agnóstico o creyente en otra religión, debemos aceptar que el cristianismo, sin negar errores históricos puntuales, ha sido una fuerza de progreso en el mundo, de dignificación al ser humano…

                        - Las jerarquías religiosas, a mi modo de ver, deberían realizar encuestas a distintos niveles, y sectores de la población, y preguntarle docenas de temas, entre otros, qué es lo que creen ellos, por qué existe la crisis del cristianismo, que se hace bien o mal. Y creo, que después de esos datos se pueden estudiar y analizar y ponderar y valorar y tomar conclusiones. Por ejemplo, una encuesta a todos los obispos, otra o similar, a todos los presbíteros, otra a todos los religiosos y religiosas, otra a todos los fieles, otra a todos los anteriores igual, otra a personas que no son creyentes…

                        Creo que de esas encuestas, que hoy se pueden realizar online o materialmente, anónimas, se podrían inducir cientos de conclusiones, o al menos, algunas docenas. Ciertamente, si son virtuales, habría que buscar, que una misma persona, no hiciese varias o muchas, para difuminar o engañar los datos y las conclusiones…

                        Estimo que esto es absolutamente necesario. Se debería crear un grupo de trabajo, y plantear las preguntas. ES más creo que en cada parroquia deberían realizar una, adaptada a cada parroquia. Quizás con preguntas que pudiesen ser universales o para todas las parroquias. Y creo que se deberían ofrecer y entregar en las misas o después, y quién quiera las recoja, y quién quiera las entregue de forma anónima, en alguno de esos cepillos…

                        - Todo el mundo, cree tener una razón o motivo, para renegar o negar el cristianismo, pero se olvidan de los noventa y nueve motivos y razones, grandes razones para aceptar el cristianismo, o al menos respetarlo… Cada uno, cada uno en su fuero interno, tiene que averiguar por qué rechaza el cristianismo, que razón tiene, que herida, que trauma, qué le ha sucedido a esa persona, a usted, o qué le paso a su abuelo o abuela, y se ha ido heredando ese rechazo al cristianismo… y desde ahí, después deducir-inducir razones y hechos y datos. Puede que usted tenga una profunda herida, producida por tal situación o tal persona, pero puede, que usted tenga más motivos y razones a favor que en contra.

                        Puede que usted, sin darse cuenta, olvide la herida primigenia que le ha producido el rechazo al cristianismo, y después, lo haya adornado con ideas y razones dadas por la filosofía o el pensamiento. Pero la argumentación es posterior, y la herida-trauma es anterior, o la endoculturación es anterior, la educación familiar o ambiental o social, en contra del cristianismo, el sentimiento en contra del cristianismo es anterior, y después han venido las razones de Kant o Nietzsche o Freud o Marx o… Por lo tanto, lo irracional es anterior, y lo racional es posterior. Y también, también a favor del cristianismo, puede suceder lo mismo, lo primero es la aptitud y actitud emocional o irracional anterior, y la demostración racional, posterior.

                        - La crisis del cristianismo en Europa, es crisis de santos y santas canonizables, es decir, se debe pedir fehacientemente a Dios que envíe Francisco de Asís, Tomás de Aquino, Pío de Pietrelcina, Domingos de Guzmán, Felipes Neris, Teresas de Jesús, Martín de Porres… Y de santos y santas ahora, que además estén con sus familias, en sus trabajos y en sus labores profesionales, casados o solteros o viudos o ancianas o jóvenes. El cristianismo necesita pedir a Dios, que Dios envíe santos y santas, y que después sepamos reconocerlos. Esa es una de las razones de la crisis del cristianismo en Europa, la falta de santos y santas canonizables en el futuro. La crisis del cristianismo en Europa, es que no encuentra suficientes personas que sean faros y luces, sean seglares o laicos o presbíteros o religiosos, estén en parroquias grandes o pequeñas, en ciudades grandes o pequeñas, en unos trabajos profesionales o en otros…

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