“Sobre la ira y la cólera” por Jesús Millan Muñoz

 “Sobre la ira y la cólera” por Jesús Millan Muñoz

Tradicionalmente, durante siglos se ha admitido la taxonomía o clasificación de los errores morales graves, desvirtudes, vicios, pasiones desordenadas se han clasificado en siete. Y se les ha denominado capitales, de la palabra latina caput, cabeza, es decir, porque son la cabeza-fuente-origen de una multitud de males, de otros males, de otros defectos graves, de multitud de actos negativos, negativos en muchos sentidos, en sí, morales, etc.

                        Hoy, vivimos en un tiempo, que parece ser, que ni siquiera en la enseñanza reglada se enseña o se argumenta por qué y cuándo y cómo y cuánto puede ser una aptitud-actitud-acto o pensamiento-deseo-sentimiento-emoción, puede entrar en la categoría de error moral grave o de pecado capital, por lo cual, bajo mi punto de vista la mayoría de seres humanos, caemos en unos errores y, o caemos en otros. Con lo cual, nos causamos a nosotros mismos muchos males y sufrimientos y angustias y penas sin necesidad, y desde luego causamos a otros, y creo, que es una fuente y raíz de fracaso, y de una multitud de penas. Es más, muchos males se les denomina bienes, y a muchos bienes, se les denomina males. En muchas cuestiones se ha dislocado el lenguaje y los conceptos.

                        - Lo primero que se indica es que un pecado o error moral grave o capital, cuando es desordenado, es decir, comer una loncha de jamón, es necesario, conveniente, adecuado, si tienes hambre, pero comerte medio jamón, es un acto desordenado, equivocado, inconveniente, al primero es un acto ordenado, el segundo es un acto moral desordenado…

                        - El ser humano tiene que ser consciente, mental e intelectualmente, teóricamente, lo que es bueno y lo que no es bueno, bueno y no bueno desde muchos puntos de vista, por ejemplo, la salud, y desde cada aspecto de la realidad, por ejemplo, como hacer bien un edificio o hacer un café, pero también existe una dimensión moral, bueno o malo o indiferente moral, y también, aunque muchos no lo admiten, bueno o malo en cuanto a la espiritualidad o Dios o religión…

                        Estamos aquí abordando desde el problema moral y ético, y en menor medida, porque tiene también consonancias y equivalencias, con lo espiritual.

                        - El ser humano tiende, antiguamente se denominaba concupiscencia, tiende al mal, o dicho de otro modo, tiende con sus actos y deseos y emociones y pasiones, a algunos actos que son buenos, y a otros actos, que no son buenos, o incluso son indiferentes, o son malos o negativos, sean  esos actos en sí, sean desde el punto de vista moral.

                        La concupiscencia es ese deseo-instinto-pasión de tender al mal. El ser humano, unos dicen que es bueno, otros dicen, que es malo, otros, indican que es bueno y que es malo, al mismo tiempo, sus deseos-pasiones-inclinaciones tienden al bien o, y tienden al mal, unos u otros, en unos temas o en otros.

                        Vivimos en unos tiempos, lamentablemente, que no se explican, ni se enseñan de forma conceptual y sistemática, o se hace muy poco, el bien y el mal, los bienes y males, la virtud y la desvirtud, el habito bueno y el hábito malo o vicio, desde el punto de vista moral, y menos aún desde la perspectiva espiritual-religiosa. Por lo cual, demasiados seres humanos, creen que los que se les ocurra en su cabeza, deseo, voluntad, inteligencia. Lo que se les venga a la cabeza, o lo que desde fuera le estimulen a su inteligencia-memoria-corazón-deseo pueden hacerlo, solo se pone un cortapisas, a veces, demasiado pequeño, lo que está bien o mal jurídicamente. Pero incluso ese límite, suele ser muy pequeño, o si se quiere muy amplio…

                        Por lo cual, los seres humanos, caemos en unos errores morales graves, no solo leves, y ni siquiera somos conscientes, que es un error moral grave.

                        - Cierto es que la ética y moral, tiene una doble dimensión que se interrelaciona. Por un lado o cara, saber teóricamente lo que es bueno o no es bueno moralmente, en segundo lugar, la otra cara, es desear actuar de ese modo o querer hacer el bien o no quererlo hacer. O dicho de otro modo, no solo es un intelectualismo moral, concepto que se dice conceptualizó Sócrates, no solo hay que saber lo que es el bien y lo que es el no-bien, sino después desear hacerlo, querer hacerlo, tener la voluntad de hacerlo, ser capaz de hacerlo. De hacer el bien, sea de deseos, de palabras, de actos en sí…

                        Dicho sencillamente, uno, uno tiene que saber, que puede beberse medio vaso de vino, conocimiento teórico. Pero después, segundo, debe saber, saber cómo solo beber medio vaso de vino y no caer en consumir cinco vasos de vino. Es decir, lo segundo exige, no solo saber lo que se debe hacer, sino cómo no caer en ese error, de cinco vasos de vino o de alcohol, tener la voluntad, la ascesis, el carácter, etc.

                        - La ira o cólera es un sentimiento-emoción-pasión desordenada de odio, rencor, enfado, cólera. Se dice desordenado. Desordenado en cuanto al objeto, desordenado en cuanto al fin, desordenado en cuánto a la materia o concreción, desordenado en cuanto los medios, desordenado en cuanto la respuesta, desordenado en cuanto al lenguaje, desordenado en cuánto a la cantidad, desordenado…                        

                        Si alguien te pisa el pie, sin darte cuenta, no puedes caer en un estado de ira-cólera, insultando, hiriendo con palabras o actos a la persona que te ha pisado el pie sin darse cuenta… Que esto no es lo mismo, que si alguien viene con un cuchillo a matarte, no tengas derecho, incluso el deber de defenderte de esa agresión real o potencial, por lo cual, debas utilizar los medios físicos, psicológicos, verbales, de actos, que la legalidad te permite, y que la moralidad correcta también te permite, porque tienes el derecho y el deber de defender tu vida…

                        Para terminar y no cansar más, pero usted debería reflexionar, sobre este tema, los pecados o errores graves o pecados capitales, y sobre éste en concreto… Cuánta cólera e ira, en los lugares de trabajo, en las familias, en las comunidades de todo tipo, y en múltiples actos y acciones de las personas. Que al final, lo único que se consigue, estamos hablando de actuaciones desordenadas, en cuanto al acto, al fin, a la forma, etc. Solo nos lleva a sufrimientos propios y sufrimientos a los otros, muchas veces a los cercanos…

                        Uno, uno se pregunta, si existe un plan sistemático de no enseñar un mínimo de moral y ética, a los seres humanos actuales, para que así unos caigamos en unos errores, y otros en otros… Dirán que exageramos, ¿pero cuántos matrimonios y noviazgos se habrán destruido, cuánto amor entre padres e hijos, entre hermanos, entre suegros y yernos se habrá destruido, porque algunas de las personas, ante un supuesto e hipotético error, o ante un problema o cuestión, en vez de responder con amabilidad, dando argumentos, han respondido con ira y cólera…?

                        ¿Imaginad una persona que ha caído en dicho defecto, actitud y aptitud, hábito, vicio, personalidad que está en la ira-cólera, sea padre de familia, sea ejecutivo en una empresa, sea jefe de Estado, cuánto mal hará y harán y habrán hecho y se seguirá haciendo…?

                        Comprendo que estos temas, apenas se rozan en la literatura, en la prensa escrita, en los artículos literarios y periodísticos, pero creo que estos temas son necesarios abordarlos, aunque sea mínimamente… ¡Continúe usted reflexionando e informándose sobre ellos…!

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