"Hombres cómplices y cobardes" por José Ángel Ruiz

Cómo nos gusta hacernos los machitos. Hay que ver como disfrutamos juntarnos en grupitos demostrarnos a otros, la hombría que tenemos. Cómo nos apasiona sentirnos respaldados, por el rebaño, por los machotes y chusma acumulada en esta sociedad patriarcal, del cinturón golpeador y la mano levantada. Cómo hablamos bien de nuestras buenas obras mientras nos ensañamos con la mujer. Lo mismo nos da acosar que violar a una joven en las fiestas del pueblo, que pegarle una paliza a nuestra pareja. Hoy mientras escribo estas líneas, después de ver en TV, a cinco degenerados que se denominan "La Manada" violar y humillar a una muchacha indefensa, que ha sido drogada, oigo que alguien dice que somos un país de machistas. Pero eso no es cierto. Lo que somos un país de hombres cobardes y cabrones.

Nos falta coraje. Nos falta valor para enfrentarnos a quienes permiten estas barbaridades.

Me siento avergonzado y frustrado de vivir en una sociedad donde el patriarcado, es la ideología  que predomina y que esta bajo las manos de malos gobiernos, curas, políticos y jueces que confunden violación con consentimiento. Mientras la poca gente honrrada se parte la cara en la calle, mientras el resto somos unos hipócritas y cobardes. Dejamos que la mujer sea agredida y humillada. Golpeamos con saña, sin que nos importe su rostro ensangrentado, y tampoco dejar huérfanos a sus hijos.

No denunciamos al agresor-se tiene miedo al enfrentamiento-es mejor ignorar el problema porque a nosotros no nos afecta. Permitimos las puñaladas, o que las violen en un portal oscuro.

Oigo  muchas veces a tertulianos convertidos en jueces, y quedo aterrado frente al televisor escuchando argumentos imbéciles sin sentido.

Nos falta escrúpulos. Somos buenos con ellas cuando nos demuestran sumisión. No soportamos que tengan los mismos derechos que nosotros. Solo nos acordamos de ellas cuando son agredidas y violadas varias veces; ruines y miserables que vemos venir la tragedia y no hacemos nada por evitarlo.

Nos falta humanidad y solidaridad. Nos importa más un partido de fútbol, que la violencia física e institucional  que sufre la mujer y lo peor de todo, es que no sentimos ningún remordimiento porque en la sociedad en la que nos a tocado vivir, nos encontramos cómodos siendo lo que somos, hombres cómplices y cobardes.

Publicidad

Bruno Sánchez

Publicidad

Contigo Albacete

Publicidad

El Rincón de Valeriano

Publicidad

Públicidad

Publicidad

Coníferas de Júcar

Noticias relacionadas